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lunes, 26 de agosto de 2013

Eternal Sunshine of the Spotless Mind

¿Pueden dos personas rotas curarse una a la otra por amor? ¿Es el amor una cura o una enfermedad que no se cura ni con el olvido? ¿Vale la pena recordar el dolor por el bien del amor? ¿Me estoy liando? Lo que es seguro es que la vida es un lío y si juntas dos enrevesadas personalidades como la de Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet) se va a formar un gran nudo como en esta anti-comedia romántica con pequeños guiños surrealistas. Nuestros protagonistas, junto con una cartera de compañeros de renombre como Elija Wood, Mark Ruffalo, Kristen Dunst y Tom Wilkinson, son piezas de un puzle que nos prepara Michel Gondry (¿os acordais del director de “Be Kind Rewin”?) con la ayuda de Charlie Kaufman en la encriptación de un guión que marca con su firma de rompecabezas psicoenigmáticos como en “Being John Malcovich”. Imaginad que pudieseis borrar vuestros recuerdos, ¿borrarías todo lo malo u os arrepentirías al ver que también perderías los buenos que están sellados con ellos? Es la pregunta a la que se enfrentan Joel y Clementine, puede que no os den la respuesta pero seguro que no os dejan imparciales ante la duda que nos descubren en el invernal San Valentín escenificado por las interpretaciones casi antagónicas a las que Jim y Kate nos tienen acostumbrados.
Agradecimientos por la recomendación a H.

domingo, 12 de febrero de 2012

Una obra digna de Shakespeare... 
o del anónimo

viernes, 27 de enero de 2012

Una fricada muy divertida



Aun estoy intentando entender de que va realmente, la sinopsis oficial la describe como la historia de un chaval de Gales que hace todo lo posible por salvar el matrimonio de sus padres a la vez que intenta meterse en as faldas de su novia. No destaca por mucho más que por la inocente, narcisista, cruda, aguda, divertida y elaborada narrativa del protagonista. Sin embargo lo indescriptible de esta película es lo que las hace tan buena para describir gráficamente los la música de los Arctic Monkeys. Por eso no es casualidad que la banda sonora sea tarareada por Alex Turner, el vocalista de la susodicha banda (a la que voy a ver en concierto esta noche en el palacio de los deportes). Dicho esto, aconsejo verla de madrugada, con una chica especial o una mascota y sin palomitas, mejor helado o una fondue.

jueves, 26 de enero de 2012

Homenaje al número uno

Éste es el tributo a Steven Spielberg creado por la Asociación de Productores de América para darle este año el premio honorífico "David O. Selznick".
Está claro que es el número uno sin discusión. Es el vínculo decisivo del arte representativo por excelencia del siglo XX, el cine, con el siglo XXI.

Simplemente verlo.

 

domingo, 15 de enero de 2012

Sherlock 2.0

Quién dijo que las seguntas partes núnca fueron buenas, o incluso mejores?? Puede que los amantes de Conan D. sigan opinando que es un atroz ataque a su legendario personaje, y es cierto que Guy Ritchie se toma unas libertades que dejan las obras originales tan atrás que parecen tan solo meras coincidencias entre inspiraciones. Pero para los amantes del cine de acción esta versión es una gozada, cuidada hasta el último detalle, rapida, intensa, entretenida, realuzación impecable, maquillaje y vestuario impresionante, ambientación debatible, banda sonora ideal y con todos los puntazos que caracterizan tanto a los interpretes como al director

sábado, 26 de noviembre de 2011

DEBERÍAN VER


Momentos clave:
1º dialogo de Will a la vuelta en su coche
2º dialogo en el restaurante entre John y Sam

miércoles, 31 de agosto de 2011

TEMAS INTERESANTES

MÚSICA
DIGNIDAD

AMISTAD


sábado, 14 de mayo de 2011

Encontrando la inspiración

Pensaba que el ganador indiscutible del título era Radio encubierta, luego descubrí a Hanna y sus hermanas, pero ya no tengo ni idea de cuál es mi peli favorita porque hoy se han unido bajo un mismo título, enredados alrededor de una sola trama, varios de los componentes que llena encontrar en una película.

1. Drama de la dificultad de la vida. Especialmente si es un joven negro del bronx.
2. Un buen dialogo ingenioso y con citas impactantes como; El primer borrador lo escribes con el corazón y luego lo reescribes con la cabeza. La clave para escribir es escribir no pensar.
3. Que tenga algo que ver con el baloncesto, aunque sólo sea sutilmente para no acabar cagandola.
4. Una banda sonora interesante. En este caso no es profunda ni especialmente resaltable, es más bien mejorable, pero en ciertos momentos es muy peculiar.
6. Que aparezcan personajes distinguidos como Busta Rhymes
5. Que salga un actor que me encaaaaaanta, pero que no voy a citar para no fastidiarles la sorpresa, a menos que salga en los créditos de inicio que me perdí.

Huy! Casi se me olvida decirles cuál es la película, Descubriendo a Forrester. Que por cierto es un personaje ficticio basado en  Jerome David Salinger.

jueves, 13 de enero de 2011


No se si llegaron a ver In to the Wild, una peli basada en una historia real para replantearse todo y volver a nacer. Una gran producción cinematográfica, gran fotografía, gran música y gran actor, a la que debí dedicarle una entrada en su momento para detallarles todo su gran contenido, ahora es demasiado tarde porque tendría que volver a verla. En el caso de que sí llegara a comentársela en algún momento y/o la hayan visto, prepárense para otra experiencia brutal, 127 horas. Recién estrenada, también es la adaptación de una historia real, también americana. El trailer lo dice todo, un increíble relato de supervivencia, con el que me gustaría plantear un brutal trasfondo, como un día te puedes levantar como todos los demás días de tú vida de siempre, inconsciente de que un acontecimiento, que puede durar desde milésimas de segundo a  interminables horas o días, va a cambiarlo todo radicalmente. Y es común oír que estos acontecimientos te definen o redefinen, y de ellos surgen todas esas frases moralizadoras que aluden a los posibles sentidos de la vida, la superación del dolor y la búsqueda de la felicidad, y sin embargo la gran parte del resto del mundo que no ha vivido un acontecimiento como tal en primera persona sigue en su tranquila normalidad. Y me a mi parece que más que renacer, lo que ocurre es que terminan de nacer y que el trauma se convierte en el sentido de su vida, su filosofía. No es que de repente todo cambie, ni que cambien ellos, sino que de repente todo coge forma y se define dentro de su cabeza después de haberse iluminado con un foco en plena cara. Dicho de otra forma, la mayoría de los "traumatizados" no son capaces de salir de su perspectiva porque sus mentes están sobresaturadas  de un sólo contenido donde antes estaban totalmente vacías o distraídas, las personas no son definidas por los acontecimientos, en los acontecimientos descubren su capacidad para definir.

martes, 4 de enero de 2011

La Môme


LA PELÍCULA

Una gran bigrafía contada como nunca; es directa y cuenta lo esencial y lo verdaderamente importante pero cuidando muy bien los detalles. Sin embargo esto no quiere decir que sea una peli fácil de digerir, todo lo contrario, el desarrollo de la historia es completamente anti-lineal, enrevesada e intensa, diría que sólo el 10% está en el guión, el resto se lanza a los sentidos del espectador, las imágenes, los sonidos, he aquí donde radica el contenido del film.

EL PERSONAJE

Édith Piaf, el gorrión de París, el alma de  una ciudad en una voz. No me las voy a hacer de listo, no sabia nada de ella hasta esta tarde, pero ya me he puesto al día. Probablemente los sabios ya sepan quien es, pero para los que creen que nunca habían oído de ella se equivocan, seguro que en algún momento, en alguna escena han escuchado uno de sus himnos como por ejemplo Non, je ne regrette rien. No soy ningún experto, pero no puedo temo a equivocarme si digo que esta mujer fue el vivo retrato del ideal de los artistas del Music-hall. Y si la mitad de lo que dicen sus biografías es cierto estamos ante una mujer admirable, luchadora, puramente sincera con la vida y el mundo, y con un don divino. Pero como comúnmente sucede con los de su especie, los de los dones, acabó consumida por las desdichas de la vida, huyendo a los traicioneros brazos de la droga. Sólo espero que su lecho le haya dado una paz como la que los focos le inducían.

LA ACTRIZ

Su presencia había pasado inadvertida ante mi cuando vi Big Fish y Taxi, hasta que vi Origen donde no pude ignorarla porque cada vez que salia en pantalla mi corazón se paraba, la admiraba y luego daba un latido profundo y terminal. Me interesé por su papel en Enemigo Público y me quedo claro que su existencia no era casualidad, que poseía una esencia especial. Y por fin, ahora, tras ver su interpretación en La Môme, puedo asegurar que estoy completamente platónicamente enamorado de Marion Cotillard, de sus ojos, pero no de su oceánico azul sino de su mirada, y de su boca, pero no de sus finos labios sino de su sonrisa. Si pudiese elegir que me presentasen a alguien no dudaría una décima de segundo, sería ella. Me encantaría tenerla frente a mi y  conocer la personalidad que es capaz de personalizar las emociones, gestos y expresiones de las impresionantes personalidades de sus papeles.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Blake Edwards passed the way leaving a trace of laughter

Sí. Se ha muerto un tal Blake Edwards.
Y lo ha hecho dejando, sí, un rastro de risas. De carcajadas incluso.

Blake edwards era un director de cine. Del cine de los 60 a 90 del siglo XX, más o menos. No se puede decir que fuera como Akira Kurosawa, John Ford, Alfred Hitchcock, Igmar Bergman, Steven Spielberg, Francis Ford Coppola, George Cukor, Federico Felini... No. Pero hizo cosas muy reseñables en un tipo de cine que ahora es tan difícil encontrar. Ese cine que se llamaba simplemente comedia, y podría decirse que era un cine familiar, casi infantil, sin efectos especiales, ni crímenes, ni sexo, ni supuesto terror estúpido, ni vampiros o lobos, ni catástrofes de fin del mundo, ni tonterías de niñatos borrachos de nacimiento. Pero sí, sin embargo, cine para reírse, reírse mucho mucho. Con argumentos simples y golpes simples que te hacen pasar un buen rato simple. Eso sí, con grandes actores, excepcional producción, música (del grandísimo Henry Mancini) que se acaba convirtiendo en clásica y algunas escenas míticas que han pasado a formar parte de la memoria colectiva de nuestra civilización (la nuestra, la de los viejos).

Aunque a este blog se entiende que traemos cosas del Siglo XXI normalmente, yo ya he traído antes otras que creo que son las que han puesto los cimientos de lo que se hace en el XXI. Hoy escribo sobre una de esas. Hoy hago de abuelo de nuevo, para darles la oportunidad de que echen un vistazo a algunas de las películas de Edwards. Pasarán un buen rato, seguro.

No todas sus películas son recomendables, ni mucho menos, pero algunas los son 100%. Por ejemplo, no deben perderse de ninguna manera:
- "EL GUATEQUE", una locura casi surrealista y sorprendente, en la que no sabes si reírte a muerte o llorar de lo patético del personaje del sin par Peter Sellers. Es prácticamente cine mudo. Una exhibición de actor y director.



- "LA PANTERA ROSA" (y alguna de sus secuelas, que son alrededor de 10 ó así!!), también con Peter Sellers. De ellas salió la excepcional serie de dibujos animados del mismo nombre.
- "LA CARRERA DEL SIGLO" de la que luego se hizo una divertidísima imitación ("Aquéllos locos chalados en sus locos cacharros") y una serie de dibujos animados mítica ("Los autos locos").



- "DESAYUNO CON DIAMANTES", basada en una novela de Truman Capote, que convirtió en icono a la maravillosa Audrey Hepburn (y a la joyería neoyorkina Tiffany). Sin olvidar un standard absoluto de la música del siglo pasado: Moon River.



Y para que vean que no solo hacía películas tontas para reírse, a ver quién se atreve a ver algo muy muy parecido a una obra maestra:
- "DÍAS DE VINO Y ROSAS", con un pedazo de actor imprescindible, Jack Lemmon (Oscar al mejor actor por su trabajo en ella). Trata abiertamente de un tema recurrente pero no por ello menos dramático: el alcoholismo.

lunes, 25 de octubre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

EL COLEGA BOBBY


Una de las características más reconocidas de los americanos es su deseo de ser héroes, son sin duda la primera potencia mundial a la hora de soñar en ideales de vida (aunque irónicamente en la vida real han creado una imagen de gañanes ilusos y peligrosamente inestables). La mayor prueba de ello es Hollywood, el cuartel general desde donde transmiten (y ya que están comercializan casi siempre) sus sentimientos e ilusiones. Pero en ocasiones es al revés y es la realidad la que colma de sentimientos al cine.

Emilio Estevez, sin duda, establece su mayor logro con esta película. Es verdad que tener una extensa cantera de buenos actores (los cuales no voy nombrar para que disfruten mejor del los momentos “choooss y este que hace aquí”), una banda sonara bien elegida y una metódica realización siempre ayudan a dar vida a un guión. Pero aparte de las encarnaciones carismáticas, las canciones legendarias y los juegos de cine y realidad, el truco en este caso radica en el entretenido estilo de la multi-historia,  sencillamente porque da mucha dinámica y exige la atención continua del espectador. Una trama central con ramificaciones que no tienen relación directa pero que indirectamente dependen unas de otras, ya que individualmente serían simples relatos sin mayor relevancia pero que juntos se complementan como un helado de pistacho y limón… por separado tienen sabores aparentemente sin afinidad alguna pero su combinación es un deleite para el paladar.

PD: atentos a Simon & Garfunkel  y una recomendación personal; vean el final tres veces, la primera para terminar de ver la peli, en la segunda cierren los ojos y sólo escuchen, y finalmente a la tercera apaguen el sonido y recuerden lo que escucharon.

sábado, 31 de julio de 2010

La verdadera fuerza de la eternidad

Esta sí que es una película para nosotros, no es gran cosa pero cuando la vi era como si explicase algo que yo conozco, aunque sólo sea desde fuera. No destaca en ningún aspecto pero no deja de estar bien hecha. así de simple, sin comentarios, ni alabanzas, ni filmografías, simplemente véanla y coméntenla.
pd: Sam ha crecido mucho desde la última vez que le vi, XD

lunes, 31 de mayo de 2010

Un ciudadano ejemplar a medias.

Pues me daba buena espina y no me equivoqué del todo. Me caen bien los dos protagonistas y quizá por eso...

La historia no es que parezca muy original: otra vez el típico hombre aparentemente "normal", ciudadano ejemplar (en este caso sí que el título tiene sentido en español, enhorabuena al responsable, por esta vez) al que la desgracia le cae encima por pura casualidad y le destroza su familia. Otra mujer y otra hija más muertas trágicamente a manos de unos desalmados impresentables. El recurso de tantas otras veces usado otra vez más, al que sin embargo, aquí le dan una curiosa vuelta de turca. El tipo "normal" resulta no ser tan "normal" y su esperada venganza es muy muy elaborada y no dirigida exclusivamente hacia los asesinos mismos, sino hacia todo el sistema que consensuó con ellos para pactar una salida a medias.

Te va sorprendiendo, con interesantes efectos y giros que te hacen pasar un buen rato. Plantea (por enésima vez) el hecho de la venganza y la justicia por la propia mano, haciéndote deliberadamente dudar de todo, de lo que es bueno y lo que es malo, de lo que tú harías o no, de lo que él parece que hace, pero resulta que no, de si el fiscal y su equipo son buenos o malos, o al menos si te pones de su parte o no, de la juez (joder con la juez, atentos a ella)...



Total, que dentro de la escasa originalidad del planteamiento, consiguen sobrevivir bastante bien casi toda la película. Casi. Llega un momento en que la situación es tal que ya no sabes qué va a pasar y qué prefieres que pase, y tan espeso y elaborado y sofisticado es todo, que pierden el rumbo con algunos detalles folijtos y muy discutibles, para llegar a un final amargo y fuerte, algo precipitado, pero lógico por otra parte. Final que, da por fin un toque de genialidad al malo que en realidad es el bueno y que de alguna manera, permite que acabe imponiéndose el supuesto bien. Al menos el bien de la comunidad frente al del individuo que pretende atacar al sistema.

El rol del protagonista, medias entre héroe y villano, tiene detalles poderosos y en él crean una figura a medio camino entre el científico, el agente, el espía, el asesino, el experto superdotado, el ciudadano ejemplar, al padre afligido... una amalgama que acaba por ser inabarcable. Todos los demás roles son tópicos que no aportan nada en absoluto, sólo bailan al son del protagonista. Algunos papeles, son un tanto flojos, incluso patéticos de puro topicazo (a destacar el bodrio de la alcaldesa, como autoridad suprema). Otros son excesivamente estereotipados y con el sello en la frente de "soy malo, tonto y detestable, y me merezco lo que está a punto de pasarme". Pero bueno, el cine comercial y rapidito es así, y éste no es de lo peor, al revés, merece la pena pagar la entrada y pasar un buen el rato dejándose llevar.

Los dos protagonistas no están nada del todo mal. Gerard Butler (el duro héroe espartano de “300”, por ejemplo) perfila una actuación con la que también se le identificará siempre, pero que no acaba de cuajar del todo. Jamie Foxx tampoco está tan bien como en otras ocasiones (recuerdo su participación estelar en CRASH), pero es que el papel no ayuda nada. Unos cuantos buenos secundarios habituales, que cumplen en sus papeles de tan escasísima enjundia y poco más.

El director es Gary Gray, el de, por ejemplo, “Italian job” (la de los minis) o "El Negociador", y parece que se mueve mejor en la violencia simple y salvaje que en la sutileza del thriller psicológico que pretende ser ésta del ciudadano éste, pero bueno, la factura es muy correcta, la fotografía es brillante (de Jonathan Sela, francés, experto en publicidad y vídeos musicales, por ejemplo para Cristina Aguilera, Korn, Travis, Jamie Cullum, LL Cool J, Nelly...) y los efectos están a la altura de lo que se espera en estas películas perfectas para palomitas y a olvidar desde que sales del cine (a destacar por ejemplo el final, que será imagen icónica de la película).

miércoles, 28 de abril de 2010

ALMOST ALICE

Esto estaba ya muy apagado, tanto este como el otro lado.  Totalmente improvisado, firmo un simple pareado.

Así que he decidido darle algo de chispa a la llama no vaya ser que nos mengue. Tengo muchas ideas y novedades a las que dar forma para ustedes pero ahora estoy luchando contra mi mismo y mi despotismo gandul para ponerme a estudiar, si es que en Madrid hay demasiadas distracciones. Creo que lo más apropiado sería algo reciente y fresco, algo que no tengan que rebuscar por internet, sino que directamente puedan opinar y disfrutar, una entrada simple pero contundente.

Exacto Alice in wonderland... qué grande verdad?? quién se lo esperaba?? y va Tim y la lía, y con qué equipo!!! He de confesar que, por tener demasiadas expectativas y haberme visto la película original unos días antes, hubieron algunos detallitos que me decepcionaron, además el 3D sólo se disfrutaba en ciertas escenas puesto que no pudieron perfeccionar esa combinación de humanos y animación y las escenas rápidas eran... demasiado rápidas . De todos modos me encantó, sigue siendo una historia sin orden temporal, ni espacial, ni lógico, pero con todo el sentido de un  auténtico sueño fantástico en la más ingeniosa realidad. Es la misma que la de hace 58 años (la mejor de todas) y sin embargo no tiene nada que ver. Es igual de extravagante, divertida, paranoica, etc, etc. No puedes prever lo siguiente que ocurrirá, aunque el final esté claramente escrito. Las sensaciones son como una continua oleada de altibajos. Si bien, está alejada del la inocente Alicia ingenua y confiada que se dejaba llevar por algo que la sacara de la abuurrriiiiiiiidda vida de todos los días. Eso sí, sigue siendo una odisea infantil que sólo podrán disfrutar al máximo los que tengan las mentes y almas más puras, inocentes, claras y libres.

No me voy sin mencionar el disco de la banda sonora. En realidad, al igual que con su predecesora, la película es independiente del disco, porque no recuerdo haber escuchado ninguno de los temas durante el largometraje (si acaso alguno en los créditos), pero tiene una implicación total con el álbum. Cada canción tiene un trozo del cuento en sus letras, también de una manera mágicamente ingeniosa. Y presenta artistas conocidos, algunos familiares y otros tantos novedosos, todos de varios géneros y estilos. Para mi, una mezcla casi perfecta.

viernes, 19 de marzo de 2010

El conciertazo

Urgente. No lo retrasen mucho más, no durará:
Cine Renoir Price (Calle Salamanca 16, Sta. Cruz), todos los días a las 16:00h, 18:15h, 20:30h y 22:45h.

EL CONCIERTO

No es que sea perfecta, ni magistral, ni única, ni la mejor, ni nada excepcional. Es IN-PERDIBLE.
¡Pedazo de película!


Para reírse y llorar sin orden ni concierto. Es una ensalada de estilos mezclados al trancazo. Desde la comedia más estúpida que arranca carcajadas simplonas, a la crítica política, el estudio histórico, el drama y la amargura de una vida injustamente frustrada, el cuento de hadas, el arreglo de cuentas con la historia y con las personas, la pasión por la música (la clásica, eso sí), la exaltación de la sensibilidad y el talento natural, la búsqueda de la armonía personal y social, la parodia cruel de estereotipos culturales, políticos, profesionales, personales...

No sé cuántas cosas más aparecen, pero en medio del barullo se pasan maravillosamente bien las dos horas que dura. Y sales feliz, divertido, encantado, reconfortado...

No es cine americano. Ni se parece. Europeo 100%. Francés para más datos. Con la particularidad de que habla de rusos. Rusos en Rusia la mitad de la película, hablando ruso (verla en VO es un lujo que la mayoría de ustedes no se pueden permitir, pero que en este caso sería especialmente valioso). Es (entre otras muchas cosas...) un crítica ácida y divertida a la situación en la Rusia actual, relacionada con el final de la época de la URSS. Para ello se vale de los músicos de orquesta, de esos que tenían tanta fama de ser los mejores del mundo. Y no sólo son músicos, sino algunos también judíos o gitanos. Con lo que la crítica-parodia se extiende.

Pero tranquilos. Es un cuento de hadas. Ganan los buenos y son felices para siempre. Tiene momentos demasiados estrambóticos (incluso tontos) y otros cargados de sentimentalismo y de un dramatismo quizá excesivo. No puedes evitar ni la carcajada ni más de una lagrimita.

Hay un ingrediente definitivo en todo el descontrol de película: la música (Tchaikovsky, para ser exactos) y la pasión por la armonía y la perfección que ésta demanda y ofrece a la vez. Hay un alegato profundo a favor de la necesidad imperiosa de integración del individuo en el grupo y la necesidad imperiosa de éste de sintonizar armónicamente a todos los que lo forman. Y por fin, de la maravillosa explosión de plenitud que se produce cuando un grupo apasionado y talentoso consigue actuar unido, armónico, entregado, intenso. ¿Recuerda alguien algo así?

El ritmo de toda la película pasa de trepidante (casi atropellado) a intenso, sin decaer nunca ni decepcionar, aunque a veces la historia (semejante tontería) sí que se complica tontamente en tonterías. Pero siempre pasa algo que te lleva sin descanso. La trama tiene un oscuro trasfondo detrás de la historia obvia, que se acaba mostrando como la razón última de todo, y que se va desvelando poco a poco, con equívocos provocados, hasta un final menos evidente de lo que parecía, menos sentimental aunque dramático.

Los actores están bien en general, especialmente el protagonista, Alexei Guskov, y su amigo y sostén de todo el plan, Dmitri Nazarov. Y el impacto definitivo es la violinista famosa: Mélanie Laurent. Impresionante lo guapa que es y lo increíblemente bien que da en cámara. Te absorbe con esos ojos y esa sonrisa. La recordarán todos de "Malditos bastardos". Carrerón que le espera.

Del director, Radu Mihaileanu, no conocía nada, pero intentaré arreglar eso. Seguro que merece la pena.

Y una última recomendación: si pueden y se atreven, antes de ir a verla escuchen un par de veces una burrada inabarcable que se llama "Concierto para Violín y orquesta" de un tal Piotr Ilich Tchaikovsky. El final (y resumen) de la película es ese concierto, y es un espectáculo excepcional. No se lo pierdan!!

Y para el flipado que esté dispuesto a empezar un nuevo camino alucinante, para escuchar el concierto ese visiten si se atreven: http://www.orfeoed.com/grandeso/tviolin.asp. Y suerte.

lunes, 15 de marzo de 2010

Esto es otra cosa!

La verdad es que debería hablar de la película por ella misma, sin compararla... pero no sé si podré.

Para empezar, ésta SÍ que es buena de verdad.
Ésta SÍ que está bien ambientada (rodada en Marruecos, Inglaterra y Murcia, sí, la base militar de San Javier).
Ésta SÍ que tiene un director de verdad (no la ex mujer de uno).
Ésta SÍ que tiene actores de verdad con un protagonista de verdad (no de series de TV).
Ésta sí que cuenta una historia de verdad interesante y bien contada (de ficción, pero... muy real-ista).


Vamos que ésta SÍ que hay que ir a verla, la nominen y premien o no (especialmente si no lo hacen, a la vista de lo que sí premian).

La verdad es que el título me daba la impresión de que iba a ir más de la vida dentro de la "Zona verde" (el barrio donde vivían las autoridades americanas en el centro de Bagdag tras la invasión). Por cierto, que lo de "distrito protegido" es otra estupidez, que no significa nada ni sugiere nada que tenga que ver con la película ni con la historia. De hecho está inspirada (que no basada) en el libro "Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq's Green Zone." de Rajiv Chandrasekaran, director adjunto del Washintong Post en Bagdad.

Pero no, va de la gente que vivía allí y de lo lejos que estaban de la realidad circundante. Transcurre fuera, en plena ciudad recién conquistada y habla de lo equivocados que estaban todos los que fueron allí (a la guerra esa, me refiero) y de lo equivocados que estaban todos los que informaban de la guerra esa, y de lo equivocados que estábamos y todos los que la veíamos de lejos, y... de una hipótesis de por qué estábamos todos tan equivocados.

Es acción constante, tanto real y física como de tramado de la historia. Hasta la mitad de la película la historia es brillante y está contada espectacularmente. En la última parte la acción física gana terreno a lo que se cuenta con ella, pero el despliegue de medios y "efectos" (totalmente realistas y nada invasivos ni despistantes)  hacen que no pierda interés.

Los giros en la trama no son impactantes ni brillantes, de hecho lo muy conocido de la historia hace que todos sean bastante predecibles o al menos poco sorprendentes, pero se deja uno llevar encantado por la dirección perfecta de Paul Greengrass (también director de las dos últimas de la trilogía de Bourne, que convirtió a Matt Damon en el héroe de acción actual).

El guión de Brian Helgeland (ya habitual con Greengrass) se basa en un claro héroe protagonista (no hay más que ver el cartel), que Matt Damon borda, y una pléyade de secundarios, que configuran una red perfectamente acoplada e idónea para contar lo que se propone. Quizá el papel de la periodista es el más flojo (igual que la actriz que lo encarna, Amy Ryan), los demás muy bien, la verdad.

La tesis frustrada que propone, de contar con altos mandos del ejército de Sadam (que según parece tampoco todos estaban muy de acuerdo con él) para la reconstrucción ordenada del país, sonaría bien, pero aunque no iban a permitirlo "los malos" (o sea, los jefes de "los buenos"), un último giro le da a la historia un toque de amargo realismo, por si acaso.

martes, 9 de marzo de 2010

Todos como cabras

Así es como parece que están todos los que han hecho esta película: como cabras. Incluyendo al tal Jon Ronson, el periodista que escribió el libro del que se ha sacado el guión y, desde luego, a los eventuales responsables del supuesto plan real del ejército americano para hacer "guerreros Jedi" de verdad (!). Que de eso va la película. Un periodista que investiga una unidad del ejército americano que entrena a "guerreros" con superpoderes psíquicos a los que llaman, sí sí, de verdad, "guerreros Jedi" (como los de la Guerra de las Galaxias, exacto).

Es la locura total. Una tontería detrás de otra para contar una tontería mayor que representa a una tontería ya sublime. Desde luego hay momentos para auténticas carcajadas. Tiene golpes memorables para reírse a bien gusto.

Y para más tomadura de pelo, el papel del periodista que por casualidad (y se supone que por "su destino") se mete en ese lío lo hace Ewan McGregor. Si!!! Obi-Wan Kenobi, el gran maestro jedi, personaje central de la historia de la Guerra de las Galaxias.


La película está dirigida por un actor que debuta en esa labores: Grant Heslov (al que reconocerían si lo vieran, pues es un secundario gracioso de varias películas famosas comerciales. Y en su debut se nota que es un debut. Porque la verdad, de la idea loca de la historia, con esos actores consagradísimos y con los medios derrochados, cabía esperar una película más contundente, más sarcástica, con más contenido crítico, como parece que tiene el libro original.

Y es que, al verla no puedes evitar pensar en los geniales hermanos Cohen y su tremendo humor ácido, corrosivo y terrible. Y es que, claro, teniendo a Jeff Bridges haciendo un duplicado del "Nota" de El Gran Lebowsky (pelicuón imprescindible de los Cohen), no puedes evitar entrar en ese juego. Pero no cuela. Ésta no es de los Cohen. Y se nota. Se queda un poco a medias de todo. No tiene ningún golpe de efecto de guión que reactive la atención y el interés, y se va desinflando entre carcajada puntual y carcajada puntual.

Los actores están... como están ese tipo de actores en una película así. Todos ellos tienen background de sobra (quizá demasiado para tan poco director) en películas de todo tipo, incluyendo el humor. Salvan todas las bajonas. Y, como hacen los buenos y así debe ser, se ríen de todo y de todos, empezando por ellos mismos. Los cuatro son famosos divos guapísimmos y aquí el guión les permite recrearse a sí mismos en el paso del tiempo, apareciendo desde jóvenes y turgentes hasta viejos, fondones y derrotados.

Así que otra de ejército americano y guerra, aunque esta de una manera muy light. Pero que va muy bien para desengrasar un poco y reírse del mundo, con sutileza unas veces y con bobadas rotundas otras.

martes, 2 de marzo de 2010

Al borde de la oscuridad

Lo de llamarla AL LÍMITE no es más que otra exhibición de estupidez de los importadores/exhibidores de la película que devuelve a Mel Gibson al lado iluminado de la cámara. Edge of darkenes queda sin duda mucho mejor, más sugerente y más adecuado a lo que cuenta.


En medio de decenas de películas con decenas de millones de presupuesto y decenas de millones de publicidad... ésta está muy bien. No es nada original, pues no es más que un telefilm inglés, de esos en formato de miniserie, que han americanizado y convertido en película comercial, en la que quedan algunos toques british, incluyendo el pedazo de actor Ray Winstone en su pedazo de papel de malo bueno (a ser posible verla en versión original, por el juego amercian english vs british english). Que por cierto, he leído que hace esto porque Robert de Niro los dejó a todos plantados en el último momento. Y yo ahora me alegro de que lo hiciera, la verdad.

La historia no es nada original en su esquema tampoco, pero resulta. Tiene un par de detalles interesantes y un par de giros, si no brillantes, al menos entretenidos, en medio de un trasfondo ecologista algo excesivo, la verdad, pero que se asume todo bien, como simple justificación de la trama.

Gibson hace un papel que es un refundido de otros que ya había hecho antes y tan buen nombre le dieron (y de tantos otros tópicos del cine americano), insistiendo en el toque de héroe antihéroe, incorrupto poli desesperado dispuesto a llegar al borde de la oscuridad y moverse por él sin control. El conocido rol del que ha perdido traumática e incomprensiblemente lo que más quería y se convierte en una fuerza de la naturaleza, que ya no tienen nada más que perder, ni su vida casi. Y cuando ya lo deberían matar, resulta que se cruza con otro fulano peculiar (habitante habitual de la oscuridad), que ya tampoco tiene una vida propia que proteger y eso le permite al poli llegar al final y llegar vivo, claro (no deja de ser, éste sí, un american heroe inconfundible y que sobrevive a los malos, manteniendo la llama de la esperanza y la fe en el ser humano).

No es que tenga muchos efectos especiales, pero tiene dos o tres golpes poderosos (no perder detalle cuando el poli esté en su coche hablando con la asustada amiga de su hija !!).

Los actores están muy bien en general. A parte del mencionado Winstone, hay que destacar a la preciosa serbia Bojana Novakovic, que dará guerra, seguro. El más flojo sin duda, Danny Huston, el malo malísimo.

En resumen, un thriller oscuro, tenso, triste y lleno de malos y muertos. Muy recomendable, vamos.